EDITORIAL ENERO 2021

Los niños, niñas y adolescentes no pueden seguir esperando

Por David Órdenes

No hay peor abandono de deberes que las niñeces y adolescencia no tengan una LEY DE GARANTIA DE SUS DERECHOS acorde a la Convención Internacional de los Derechos de los niños y niñas. Firmada por el Estado de Chile hace 31 años.

No hay peor abandono de deberes, que el poder tanto legislativo como el ejecutivo no tenga escucha de lo que el Comité de los Derechos del niño ha evaluado de la aplicación de la Convención del niño en Chile; “hace 40 años que se vulnera desde el Estado” a los niños y niñas que están en el SENAME.

No hay peor abandono de deberes, cuando se sigue vulnerando a los niños y niñas que viven en las comunidades Mapuche, sin respeto a ningún protocolo de parte de las policías.

No hay peor abandono de deberes cuando no se toman las medidas necesarias para promover los derechos de niños, niñas y adolescentes en sus territorios y comunidades, manteniendo la desigualdad, en contextos donde la inseguridad, las balaceras siguen marcando la televisión y el rol de la subsecretaria de prevención del Delito y no así las fortalezas, las capacidades y el protagonismo de niños, niñas y adolescentes.

Tenemos constancia de que la Defensoría de la Niñez, ha relevado el protagonismo de las niñeces y adolescencias conformando un consejo de ellos y ellas; de enfrentar con los niños y niñas la situación de Quintero y Puchuncaví por las contaminaciones que aún continúan; por aportar a los adolescentes y jóvenes que han sido parte del estallido social. Esto es cumplir con el mandato de una defensoría.

Los diputados que han presentado acusación a la Defensora de la Niñez, Patricia Muñoz, les impacta que se cumpla el mandato que tiene una defensoría, que se reconozca en la práctica la actoría de niños, niñas y adolescentes, en contextos donde ellos y ellas han tenido un rol relevante de transformaciones sociales que desequilibran el poder y los intereses de un modelo neoliberal y los que están usufructuando de ello.