El Jardín Areli/La Caleta es parte de la Red de Centros Comunitarios de educación

El día 16 de Junio del 2017, nuevamente la Red de Centros de Educación Comunitaria, ha realizado su encuentro anual. Los 11 centros con su gran diversidad, han logrado “complementar sentidos”, “escuchar las sintonías”, por sobre las diferencias. ¿Qué las une? El lograr desde la vida cotidiana que los niños y niñas, sus familias y en el entorno donde viven el Buen vivir fluya como la lluvia de estos días. Un Buen Vivir que está floreciendo en la búsqueda de una “educación de calidad” como se le llama. ¿Y que sería esta educación de calidad? Una apertura de parte de todas las mujeres que son parte de estos espacios a seguir aprendiendo de las demás; a que la ternura sea parte de las relaciones vitales, que la Madre naturaleza pase a tener su equivalencia, aunque vivamos en el cemento de lo urbano; a encontrar la pertinencia desde cada uno/a de los niños y niñas teje su propio desarrollo, con los demás y en la población que les cobija y otras veces les maltrata.
Ahí están las tías, de la Caleta, del Areli, entre balas y deseos de que “ni una más”. Con la adversidad permanente, pero con la historia de atrás y la que está ocurriendo. ¿Qué les depara a los niños y niñas en el contexto de una intervención que ya lleva una cantidad importante de años de parte de los gobiernos después de la dictadura?
La denuncia permanente, pero sobre todo la protección profunda de todos/as los adultos/as que somos responsables de que esta historia se revierta para garantizar los derechos que aún el estado de Chile les niega. Al contrario les interviene sin resultados.
En este contexto, la Red continúa su trabajo de ir sembrando esperanzas. Esan verbalizando la esperanza, la acercan a los niños y niñas, e impulsan que esta esperanza les abrece, mueva sus cuerpos, y que el calor del cariño llene de alegría sus corazones.
¿Qué desafío tiene aún la RED y el jardín Areli de la Caleta? La continuidad del quehacer, la perseverancia de creer de que lo que están sembrando ha dado frutos por años y que más temprano que tarde estos niños, niñas están también sembrando otras realidades, otras convivencias entre ellos y ellas, en los hijos e hijas que vienen. La realidad va cambiando desde abajo y como dice Pablo “ganarán los más sencillos, los humildes.